¿Te acordás de estos boletos de colectivo? El recuerdo que volvió y generó nostalgia
🎶 Una época de papelitos y música de boletera
Antes de la SUBE, cada viaje en colectivo comenzaba con un ritual: el boleto de papel que el chofer entregaba al subir. Cada número era único, y el sonido de la máquina boletera era la música de fondo de cada recorrido.
¡Eran épocas donde el pasajero tenía que cuidar ese papelito como oro porque te lo podían pedir en cualquier momento! 👮♂️
🍀 El ritual del capicúa
Todos lo hacíamos: apenas recibías el boleto, mirabas el número.
Si era un capicúa (se leía igual de adelante hacia atrás), era como tener un billete de lotería en la mano.
Algunos lo guardaban en la billetera para la suerte, otros lo usaban para jugarle a la quiniela o a la lotería. 🎰
📌 Viajar por “secciones”
El chofer te preguntaba hasta dónde ibas, y vos respondías la sección: “Hasta la 3”, “Hasta el control”…
El precio cambiaba según la sección y el color del boleto también. Cada papelito tenía un valor real y simbólico: era parte del viaje, y muchos lo cuidaban como un tesoro.
📸 Recuerdos que vuelven
Estos boletos se transforman en protagonistas. Cada papelito es más que un número: es un recuerdo de los viajes de antes, de la paciencia, la curiosidad y la nostalgia de subirse a un colectivo en otra época.
💬 Un recuerdo que invita a participar
La publicación no solo generó nostalgia, sino también interacción: Miles de usuarios compartieron anécdotas, números “de la suerte” y las líneas que tomaban.
Si nunca viviste esta época, ahora sabés cómo era viajar antes de la SUBE, cómo funcionaba el sistema de boletos y secciones, y por qué todos estábamos pendientes del famoso capicúa.
🗣️ QUEREMOS SABER TU HISTORIA: 👇
1️⃣ ¿Alguna vez te tocó un número CAPICÚA?
2️⃣ ¿Lo jugabas a la quiniela o lo guardabas como “de la suerte”? 🍀
3️⃣ ¿Qué línea de colectivo tomabas siempre en esa época? 🚌
💬 ¡Dejanos tu comentario y compartí este recuerdo para que otros también vuelvan a esos viajes! 🇦🇷✨



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